jueves, 7 de agosto de 2014

Lago Maggiore (II)

La llegada en barco a Santa Caterina del Sasso es espectacular. Se trata de una iglesia construida en la montaña y que está literalmente colgada sobre el agua. Dicen que, en el siglo XIII, un comerciante naufragó justo en ese lugar y, en agradecimiento por haberse salvado, decidió dejarlo todo y hacerse eremita, construyendo allí mismo una iglesia-monasterio. 

Para acceder tanto a la iglesia como al restaurante que hay en la parte superior, junto al aparcamiento, han construido un ascensor para salvar los ochenta escalones que hay. La entrada a la iglesia es gratuita, destacando los antiguos frescos. Y hay un sitio ideal para descansar o almorzar a la sombra, justo enfrente de la entrada al conjunto monacal. Una visita totalmente recomendable.

Laveno es un pueblecito curioso de ver y que se puede visitar tranquilamente en menos de una hora. En cuanto a Intra, es una ciudad bastante más grande y turística, aunque no me ha parecido que tenga gran cosa para ver.

Y ya para rematar el día, paseo por las calles del centro de Stresa, con concierto de jazz en una plaza y cena incluidos. Sin duda, ha sido una inmejorable toma de contacto con el Lago Maggiore.

Lago Maggiore

Hoy en tan sólo dos horas he cambiado totalmente de escenario, y digo "totalmente" porque el Lago Maggiore no tiene nada que ver con el Lago di Como, donde estuve ayer. Es el más grande de los lagos del norte de Italia, de ahí el nombre, Maggiore. Para alojarme he elegido Stresa, ya que su situación en el centro del lago y su cercanía a las Isole Borromee me parecen idóneas.

Stresa es una población muy turística, llena de tiendas, restaurantes..., y muy bien comunicada con la otra orilla del lago. De hecho, nada más dejar la maleta en el hotel, me he dirigido a la taquilla del embarcadero para informarme sobre horarios y precios. Al final me he decantado por una completa excursión en barco, organizada a mi manera: primero visitar Santa Caterina del Sasso, luego subir hasta Laveno y por último visitar Intra, para volver desde allí a Stresa.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Bellagio - Varenna - Lecco - Bergamo

Bellagio es un pueblo bastante pintoresco, con callejuelas y rincones preciosos, y lleno de tiendas de souvenirs, ropa, joyerías... Le he dedicado poco tiempo, lo justo para recorrerlo, ya que quería conocer también Varenna. Así que nada, de nuevo al embarcadero a coger otro barco, rumbo a la que llaman "la perla del Lago de Como".
Varenna es un pueblo precioso, lleno también de rincones dignos de ser fotografiados. Las tiendas se caracterizan por ser bastante caras, tanto aquí como en cualquier punto del lago. Y lo más típico es comprar algo de seda, ya sea una corbata o un pañuelo, debido a la importancia que tiene la seda de Como. De hecho, se dice que muchos modistas de Milán acuden allí para coger ideas antes de comenzar a preparar la nueva temporada.
Para finalizar mi "Girolario" particular, me he acercado en tren a Lecco que, aunque más moderno, tiene cosas interesantes que ver. Al volver a Bérgamo ha anochecido mientras estaba en el tren, así que al llegar, cena rápida y a descansar, que mañana me espera... el lago Maggiore!

Recorriendo el Lago di Como

Una vez en la ciudad de Como, lo primero que he hecho ha sido dirigirme a la Oficina de Turismo, que está junto a la catedral. El Duomo me ha gustado, es bastante diferente al resto de iglesias italianas. Luego he ido a la de San Fedele, románica, pero estaba cerrada. Aquí las iglesias cierran muy pronto al mediodía, a las doce, y vuelven a abrir a las tres.
Lo mejor de la visita a Como han sido las increíbles vistas desde Brunate, donde he subido en funicular. Una vez arriba, hay un autobus que te lleva hasta el faro, pero por falta de tiempo, he decidido dejarlo pendiente para mi próxima escapada a Como.
Al final he tenido suerte y he podido comprar un billete para el barco "rápido", algo más caro que el otro, pero en 40 minutos he llegado a Bellagio, mientras que el "lento" tarda dos horas.

Bérgamo y lagos

Hoy ha sido un día agotador, aunque ha merecido la pena. Visitar en un solo día el lago de Como, combinando tren y barco, es toda una experiencia. Existe un billete combinado llamado Girolario Trenord, que por sólo 15 € te lleva en tren desde Milán hasta el lago de Como, teniendo que escoger si lo quieres hacer vía Como o vía Lecco. Así, empezando el recorrido en Como, puedes ir en barco hasta Bellagio y luego remontar el lago hasta Lecco y, una vez allí, volver a Milán en tren.
Sobre el papel tiene muy buena pinta pero luego en realidad, no se puede comprar el abono en la web, nadie te informa sobre cómo adquirirlo... En la estación central de Milán me han mandado de una taquilla a otra hasta que ya, en vista de que era misión imposible, he ido a una máquina y he comprado un billete de tren a Como. Al menos he llegado más rápido en un Eurocity que si hubiera ido en un tren regional.