viernes, 21 de abril de 2017

Un sábado por Las Palmas

Ir en autobús desde Playa del Inglés hasta la capital de la isla, Las Palmas, es sin duda lo mejor que se puede hacer: bastante rápido por la autovía y muy bien de precio, con la comodidad de llegar a la estación de "guaguas" y no tener que complicarte en buscar aparcamiento. La compañía que realiza el transporte se llama Global.

Hay dos estaciones principales: la primera viniendo desde el sur es la Estación Central de Autobuses, junto al Parque San Telmo, ideal para recorrer todo el casco antiguo. La segunda, algo más alejada del centro urbano, es la de Santa Catalina, donde viene mejor bajarse si tu intención es disfrutar de un rato de playa en Las Canteras.

Nada más bajar del autobús, en el mismo Parque San Telmo hay una Oficina de Turismo (en la esquina contraria a donde está el café-quiosco modernista), donde te informan acerca de lo más interesante que visitar y te proporcionan un plano de la ciudad. Continuando hacia la izquierda, la calle Mayor de Triana es una zona comercial donde están las principales tiendas, de marcas conocidas. Hay mucha animación debido a la abundancia de terrazas y restaurantes a lo largo de todo el barrio.

Café-quiosco modernista
Claustro de la Catedral
La Catedral de Santa Ana se caracteriza por una mezcla de estilos (gótico, renacentista, barroco y neoclásico), con una pizca de influencia canaria. Destaca su amplio y luminoso interior y el Patio de los Naranjos. Se puede subir a la torre campanario, desde donde se obtienen unas inmejorables vistas del casco antiguo.


Junto a la Catedral está la famosa Casa de Colón, una de las casas más antiguas de Las Palmas, y que probablemente albergó a Colón cuando visitó la isla, a finales del siglo XV. Es un bello ejemplo de arquitectura canaria antigua.


GRAN CANARIA, UN PARAÍSO POR DESCUBRIR

Mientras preparaba mi viaje a Gran Canaria, no imaginaba la grata sorpresa que me iba a llevar con esta isla. No sólo por la cantidad de lugares interesantes que se pueden visitar, sino también por la increíble belleza de sus paisajes.

Es una isla de enormes contrastes, desde la exuberante vegetación y las montañas del interior hasta la aridez de la costa oriental, especialmente el tramo que hay entre Playa del Inglés, donde me alojaba, y Las Palmas. Elegí alojarme en el sur, en Playa del Inglés, por dos motivos principales: asegurarme de poder disfrutar  de un tiempo soleado, ya que en el norte abunda la nubosidad, y tener una oferta de ocio más amplia que en otras zonas de la isla, que suelen ser bastante más tranquilas. Tuve suerte con ambas cosas, aunque hay que tener en cuenta que fui a primeros del mes de junio, cuando todavía no hay demasiada gente y se puede aparcar con facilidad. Imagino que los meses de julio y agosto estará todo mucho más masificado, como en todas partes.

Ahí va un pequeño aperitivo de lo que ha sido mi viaje a Gran Canaria...

Barranco de Guayadeque