sábado, 31 de agosto de 2013

Oporto bien merece una visita

Puente de Luis I
Esta vez escribo "in situ" desde Oporto. Llegué anoche y, tras dejar el equipaje en el hotel, me fui directa a la zona de Ribeira para cenar algo y dar un paseo a orillas del Duero. La vista de la otra orilla con todas las bodegas iluminadas, junto con el puente de Luis I, diseñado por Gustave Eiffel, es impresionante.

Al final me decidí por un rinconcito privilegiado, una plaza oculta tras un pasaje que da a la ribera, donde cené una "francesinha" con un vino de Oporto en la terraza de "Porto escondido". La "francesinha" es típica de esta ciudad y es una especie de sandwich a base de carne, salchicha, jamón cocido y queso fundido, bañada en una salsa no apta para estómagos delicados.


Lo mejor de la noche fue que para volver al hotel, tuve que coger el funicular do Guindais, que está abierto hasta las doce de la noche y por 2 € te evita tener que subir andando hasta la parte alta de la ciudad.


1 comentario:

  1. ¡Un viaje muy completo Elena!
    Me alegro de que probaras los vinos de Oporto. Los típicos de allí un "fuertes" de grado, pero estando allí merece la pena tomarse un vinho do Porto o también un vinho verde, con uvas de Albariño, Avesso o Arinto, más ligeros y fresquitos.

    Te dejo en enlace a una web donde tienes unos cuantos vinos de Portugal
    vinosofos.com/24-portugal?

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